THE SHAPE OF SURFING TO COME

No deja de sorprenderme que precisamente en un mundo en el que se habla con admiración de la gran ola de Greg Noll en el 69, en el que se venera a San Miki Dora, en el que el epoxi pasará de opción apenas aceptada a historia de un fracaso (cuando volvamos, por fin, a los materiales ecológicos) y en el que se idealiza un cacharro como la VW minibus, el futuro tenga aspecto y fondo tremendamente interesantes. Veamos unos cuantos ejemplos de lo que (posiblemente) nos depare el futuro.

Fear and the surfer

The only thing we have to fear is…fear itself.
F. D. Roosevelt

No solemos hablar muy a menudo de ello, pero está ahí. Todos hemos sentido miedo alguna vez en el agua, y el que lo niegue, miente o no ha surfeado nunca más de medio metro. Algunos de nosotros hemos tenido sustos; algunos tenemos amigos o conocidos que han muerto en el agua. Incluso en días pequeños, el peligro está ahí: el mar no es nuestro elemento natural, y al meternos en él, aunque solo sea unas decenas de metros, aceptamos ciertos riesgos.

TEMPORALMENTE CERRADO

Este blog se toma unas vacaciones, no muy largas. Las primeras. Pero hay asuntos urgentes que demandan atención plena y las cosas, si se hacen, hay que hacerlas bien.

Mientras esas cosas se hacen, podéis pasear por lo ya publicado hasta ahora, que igual hay algo que no hayáis leído, y disfrutar un poco.

Volveré pronto y con las pilas cargadas.

SINGLEFINEANDO (2)

En la última entrada hice un repaso breve de los mitos en torno a las tablas singlefin y de las realidades que yo había vivido surfeándolas. Esta segunda parte del post es un poquillo más técnica, pero es un batiburrillo de las cosillas que he ido aprendiendo estos años. Todo lo que viene a continuación hay que pasarlo por varios filtros: ni conozco todos los tipos de singlefin que hay, ni soy tan buen surfer como para poner la mano en el fuego al 100% sobre todo: son solo mis sensaciones y lo que he podido observar. Que eso lo hago mucho: mirar cómo surfean los demás. Un buen modo de aprender.

SINGLEFINEANDO (1)

Surfeé mis primeros 7 años con tablas de tres quillas, siempre dentro del rango medio/corto. El día, hace 6 años, que probé por primera vez una singlefin, mi visión del surf cambió por completo. Desde entonces me he vendido todas las tablas de tres quillas y mi quiver se limita a dos tablas singlefin: una round pintail 6,8 para los días tochos y una stinger de 6,5 para todos los demás.

A lo largo de todo este tiempo me han hecho montones de preguntas en el agua o en los parkings, y todo Dios ha venido a aportar su pequeño granito de sabiduría, casi siempre con la mejor intención, y casi siempre en contradicción con lo que yo experimentaba en el agua. Al final he sido capaz de elaborar un pequeño catálogo de mitos y realidades del surf en tablas cortas singlefin. La mayoría de afirmaciones que dejo bajo el epígrafe “REALIDAD” las he comprobado por mí mismo. Puedo equivocarme, evidentemente, pero esto es lo que he vivido.

La Revolución es Feminista

Yo ya me estaba desesperando. Veréis, la semana pasada no hubo post porque hubo olas. Vale, sí. Pero también porque no tenía ideas. Tengo un post a medio fabricar acerca de mitos y realidades de las singlefin, pero cuando me iba a poner en harina, el amigo Alec me hizo probar su Wombat y decidí que tenía que incluir eso también en el post, y para eso necesito darle caña un par de veces más en condiciones. Tengo otro post a medio escribir, acerca del valor del juego como derecho humano universal, pero nunca encuentro el momento de ponerme a releer a Graeber para articularlo bien. Soy un vago. Pero entonces llegó el 8-M y se me encendió la bombilla: hay que ser muy gilipollas para no hablar de esto, ahora. Y mañana. Y pasado.

Olas artificiales y pros por todas partes

En medio de la que está cayendo, con este país asomándose peligrosamente al abismo del fascismo, puede parecer una incongruencia seguir escribiendo sobre surfing. Posiblemente lo sea, o escapismo, no sé. Pero es viernes y esta semana ha sido un no parar, y no tengo el chichi para farolillos, y como no he podido (ni querido, la verdad) escribir nada, pues recupero un artículo de hace un tiempo que escribí para SurfCatalunya.cat y nunca se llegó a publicar. Pues aquí va.