Gun Crazy: tienes que mirar esta película

No es ningún secreto mi amor por el cine. Junto con los libros y el rock and roll, ha sido uno de los tres pilares de mi cordura. Años atrás (tantos que paso de poner fechas) ejercí de crítico cinematográfico y de entrevistador y cronista en festivales del medio. Ahora leo esas críticas y me sonrojo, por lo poquísimo que sabía de asuntos técnicos como movimientos de cámara, iluminación, puesta en escena, vestuario y demás maravillas que conforman el Séptimo Arte.

bloguncrazy009
John Dall y Peggy Cummings: ella lleva el volante.

Dejadme hablaros de Gun Crazy. Prometo no ser brasas y no pontificar. Lo que pasa con Gun Crazy es que es la primera película que me volvió loco; la he visto decenas de veces y con un mero fotograma la identifico. Me parece una obra maestra, y por eso quiero compartir el gozo de ver buen cine (y, además, poco conocido) con vosotros. Gun Crazy, que en España se tradujo como El demonio de las armas, es cine negro; cine negro con mayúsculas.

Empecemos por la historia, que es soberbia, obra nada más y nada menos que de MacKinlay Kantor, premio Pulitzer y escritorazo del que algún día habría que hablar en profundidad. Y añadamos que el guion de la película toma esta magistral historia de Kantor… y la mejora, añadiendo un subtexto psicológico increíble, basado en historias reales de dúos homicidas (al estilo de Bonnie & Clyde o Ian Brady y Myra Hindley). ¿Quién lo hizo? Dalton Trumbo, señores.

bloguncrazy008
Madre mía. Madre. Mía.

La historia es la siguiente: Bart es un genio nato con las armas de fuego, pero se ha jurado nunca volver a hacer daño a ningún ser vivo tras cobrarse, de niño, su primera sangre. En un concurso de disparo conoce a la bella pero letal Annie Laurie, y entre ellos surge… iba a decir el flechazo, pero lo que surge es más bien una explosión: un amor arrebatador, demente y homicida. Porque cuando todo viene de espaldas, Annie decide dedicarse al noble arte de atracar bancos, y ¿sabes qué? Que Bart es el socio perfecto: tirador de primera, entregado a ella en cuerpo y alma y sumiso como un perrito faldero. Lo que sigue es un auténtico killer spree que deja en ridículo las ínfulas de Oliver Stone con Asesinos natos gracias a la química de la pareja protagonista.

bloguncrazy005
¿Quieres acción? ¿Quieres disparos?

El director, Joseph H. Lewis (uno de esos genios sin reivindicar, autor de la también notabilísima So Dark the Night) cogió a la pareja protagonista y les dio las siguientes indicaciones. A John Dall, que interpretaba a Bart, le dijo solamente: «Nunca en tu vida se te había puesto la polla tan dura.» A Peggy Cummins le dijo: «Eres una perra en celo y lo quieres tener. Pero no le vas a permitir tenerte con prisas. Hazlo esperar.» Con eso y el guion la pareja se convierte en una de las mezclas más soterradamente sexies y, a la vez, violentas, que se recuerden en el cine. La escena de las marismas, casi al final de la película, te va a quedar grabada a fuego.

bloguncrazy003
Foto promocional de la película, en la escena de las marismas.

Pero hay más: Gun Crazy cuenta con una de las mejores secuencias de persecución automovilística de la historia. Bueno, «una de las mejores» tal vez sea subestimarla. Porque, literalmente, creó el modo de filmar las persecuciones. Gun Crazy fue la primera película en montar cámaras en la parte trasera de un coche en movimiento real, algo que hoy en día se hace de modo rutinario, pero que, sin embargo, pocos son capaces de hacer con maestría. Así de bueno era Joseph H. Lewis.

bloguncrazy006
Este es el tipo de plano que hacen de Lewis un genio.

Y luego está la fotografía, obra de Russell Harlan, una fotografía capaz de plantar cara a la de un clásico como El tercer hombre, de Carol Reed, apenas un año anterior. O la enormísima secuencia del atraco al banco, un larguísimo plano secuencia en el que acabas mordiéndote las uñas por la tensión; un plano secuencia con diálogos improvisados y en el que solo el director, el cámara y los actores sabían lo que estaba pasando; el resto (se rodó en la ciudad de Montrose, California) era población civil que creyó estar viviendo un episodio violento.

bloguncrazy001

En fin, que tenía que quitármelo de encima: es una de las mejores películas de cine negro que vais a ver jamás. Aprovechad y, si tenéis la ocasión, echadle un vistazo. Si os gusta el buen cine, os aseguro que os enamorará. U os la pondrá dura. Como nunca antes. Como perras en celo. Perras con armas de fuego.

Publicado por

taodelsurfing

Traductor. Surfista cuando puedo. Loco por el cine, la ciencia ficción, las ballenas, las tablas setenteras, el Rock'n'Roll y el curry (no por ese orden).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s