Fear and the surfer

The only thing we have to fear is…fear itself.
F. D. Roosevelt

No solemos hablar muy a menudo de ello, pero está ahí. Todos hemos sentido miedo alguna vez en el agua, y el que lo niegue, miente o no ha surfeado nunca más de medio metro. Algunos de nosotros hemos tenido sustos; algunos tenemos amigos o conocidos que han muerto en el agua. Incluso en días pequeños, el peligro está ahí: el mar no es nuestro elemento natural, y al meternos en él, aunque solo sea unas decenas de metros, aceptamos ciertos riesgos.

TEMPORALMENTE CERRADO

Este blog se toma unas vacaciones, no muy largas. Las primeras. Pero hay asuntos urgentes que demandan atención plena y las cosas, si se hacen, hay que hacerlas bien.

Mientras esas cosas se hacen, podéis pasear por lo ya publicado hasta ahora, que igual hay algo que no hayáis leído, y disfrutar un poco.

Volveré pronto y con las pilas cargadas.

La Revolución es Feminista

Yo ya me estaba desesperando. Veréis, la semana pasada no hubo post porque hubo olas. Vale, sí. Pero también porque no tenía ideas. Tengo un post a medio fabricar acerca de mitos y realidades de las singlefin, pero cuando me iba a poner en harina, el amigo Alec me hizo probar su Wombat y decidí que tenía que incluir eso también en el post, y para eso necesito darle caña un par de veces más en condiciones. Tengo otro post a medio escribir, acerca del valor del juego como derecho humano universal, pero nunca encuentro el momento de ponerme a releer a Graeber para articularlo bien. Soy un vago. Pero entonces llegó el 8-M y se me encendió la bombilla: hay que ser muy gilipollas para no hablar de esto, ahora. Y mañana. Y pasado.

Extraños, famosos surfistas

Mucho antes de que se pusiera de moda entre los famosos y sus falsos “robados en las playas”, el surfing atraía a personajes célebres y espíritus aventureros. Eran los años en que el surfing salía del armario al que lo habían confinado las estrictas reglas morales puritanas y se mostraba como una curiosa costumbre polinesia que, sin embargo, el hombre blanco podía llegar a dominar. Estas son las historias de algunos de esos personajes.

Ken Loach: decencia, a pesar de todo

Con motivo de la retrospectiva que la Filmoteca de Catalunya dedicó a Ken Loach pude ver su última película: Yo, Daniel Blake. Este es un post que no va a ir de surf, por si no te habías dado cuenta. Pero va a ir de cosas más importantes, creo, y que posiblemente acabarán importándote más.

El valor de la danza

Llevo más de una década aprendiendo a surfear. Mi progreso ha sido lento: los primeros dos o tres años la curva de aprendizaje fue rápida, y a partir de ahí he progresado de un modo mucho más difícil. En primer lugar, comencé muy tarde, como era habitual en el Mediterráneo, y no precisamente desde un background deportivo: lo que me llevó al surf fue el skateboard, en el que tampoco destaqué; aparte de esto, actividades como correr, nadar, hacer estiramientos o calentar eran algo ajeno para mí.