Surf y mitos: el ñordo perpetuo

Cómo nos gusta, a los surfistas, mitificar. Pero todo, oiga. No hemos salido del agua y ya estamos mitificando una sesión mediocre, pero qué olaza la penúltima, parecía de dos cuerpos. Y cuanto más hacia atrás viajamos en la memoria, más glorificado el recuerdo. Así, parecería que aprendimos con una puerta de madera vieja, porque en aquella época conseguir una tabla no era tan fácil como ahora, y que tuvimos que recorrer media Catalunya, porque en aquella época no había apps, tenías que ir y mirar, y que nos metimos un día de una mar tremenda, porque en aquella época…

Charlie ya no surfea

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No one surfs forever.

ACTO I

Exterior. Barcelona, frente al MACBA. La mesa de una terraza. Sentados a ella, Willy Uribe, leyenda del surfing, escritor, fotógrafo y poeta, y yo, traductor, surfista de nivel medio-bajo y autor de este blog. Ante ellos, dos cañas de cerveza “tamaño guiri” y los cadáveres de dos cañas previas (quizá más).

GERRY LOPEZ: LA LEYENDA

Aunque en este blog soy bastante dado a mitificar a gañanes problemáticos y chungos, como el amigo Mike Hynson, hoy quiero hablar de un tipo que es sinónimo de leyenda y que muchos, incluso, siguen considerando como el mejor surfista de todos los tiempos. No sé si se puede establecer un ranking de surfistas (tiendo a pensar que a los niveles en que se mueven estos tipos es más bien imposible) pero si lo hubiera, Gerry Lopez sería un buen candidato a lo más alto de ese podio.

«Tú dale, que seguro que ella no la coge»

Soy un hombre, blanco, heterosexual. He nacido inmerso en privilegios. Así las cosas, a la hora de hablar de machismo en el surf, sería muy fácil caer en el mansplaining, algo que detestaría. Prefiero que hablen ellas. Aquí cinco surfistas nos hablan de sus experiencias con el sexismo en el mundo del surf, en el agua y fuera de ella. Por razones de espacio, he excluido a mucha gente: sería fácil publicar un post como este con el skate, con el snowboard o con virtualmente cualquier deporte. También me he ceñido a surfistas del Mediterráneo, que es el ámbito en el que se mueve este blog cuando no se dedica ni a mitificar los 70 ni a poner a parir la WSL. Dicho esto, lo importante viene a continuación.

SURFISTAS, SOCORRISTAS Y BAÑISTAS

Se acerca ya el verano. La temporada “buena” de surf ha llegado a su fin. Sin ir más lejos, la mejor olita que he pillado hoy apenas me llegaba a la cintura. Pero, por suerte y por desgracia a la vez, incluso en verano habrá días con olitas, y con ellos llegará el debate de siempre. Que si los socorristas no nos dejan, que si los bañistas se quejan, que si nos invaden. Porque ese es el sentimiento de los surfistas mediterráneos en verano: que nos invaden. Invaden nuestro campo de juego.

Analicemos un poco esta sensación, porque creo que se puede sacar bastante de ella.

THE SHAPE OF SURFING TO COME

No deja de sorprenderme que precisamente en un mundo en el que se habla con admiración de la gran ola de Greg Noll en el 69, en el que se venera a San Miki Dora, en el que el epoxi pasará de opción apenas aceptada a historia de un fracaso (cuando volvamos, por fin, a los materiales ecológicos) y en el que se idealiza un cacharro como la VW minibus, el futuro tenga aspecto y fondo tremendamente interesantes. Veamos unos cuantos ejemplos de lo que (posiblemente) nos depare el futuro.