Gun Crazy: tienes que mirar esta película

No es ningún secreto mi amor por el cine. Junto con los libros y el rock and roll, ha sido uno de los tres pilares de mi cordura. Años atrás (tantos que paso de poner fechas) ejercí de crítico cinematográfico y de entrevistador y cronista en festivales del medio. Ahora leo esas críticas y me sonrojo, por lo poquísimo que sabía de asuntos técnicos como movimientos de cámara, iluminación, puesta en escena, vestuario y demás maravillas que conforman el Séptimo Arte.

OK, Boomer

La respuesta alcanzó a mi colega, llamémoslo Héctor, como una patada en la espinilla con calzado de protección industrial. Héctor tiene tres o cuatro años menos que yo. Es un orgulloso miembro de la Generación X. De boomer, nada. Es más: si alguien se ha pasado la vida criticando a la generación baby boomer es justamente él.

GLORIA

Nunca deja de sorprenderme que tantos y tantos temporales que me han deparado horas de intensa felicidad con buenas olas y amigos también hayan deparado tanta tristeza, miseria y dolor no muy lejos de donde yo estaba. Este es el caso de Gloria, el último episodio que ha azotado la costa mediterránea, y que al final ha sido un poco más apocalíptico de lo que yo mismo pensaba. (Foto: Francesc Montoro)

I’M BACK, BITCHES

El Chico de la Tabla Amarilla ha vuelto hoy al mar, tras nueve largos meses en dique seco. Ha vuelto con cierto temor – tampoco miedo: quizás respeto – no tanto al mar, que estaba revuelto y feote, pero tampoco excesivamente grande, como a las sensaciones de su tobillo, convaleciente aún de su fractura.

La llama (microrrelato)


Sucede a veces que te dejas, te olvidas de ti mismo y te asilvestras. Sucede cuando pasas demasiados días en casa, escribiendo o traduciendo o (peor aún) alternando ambas actividades hasta que no sabes ya qué es encargo y qué, producto de tu imaginación. A veces, incluso, acabas un trabajo ignorando cuánto tiempo llevas sin salir del estudio. ¿Qué día es hoy? ¿Jueves? ¿Viernes? ¿A qué hueles?

Un cacho de palo y cuatro ruedas

Dejadme ser sincero: como skater, apesto. Soy malísimo, sea cual sea el criterio por el que se me juzgue. Ni como patinador, ni como supporter de la escena local, ni como nada. Además empecé tarde y mal, y en una época en que no había tutoriales y youtubers de todo lo que a uno se le pueda imaginar.

Técnicamente jamás he pasado del ollie (eso sí, reconozco que bastante majo) y UN kickflip. Digo UNO porque fue eso, una sola vez, y nunca he podido repetirlo. Ahí está el nivel. En rampa, eso sí, le metí bastante caña, y he practicado bastantes tipos de grindada en los distintos copings de half-pipes, quarters y pools (mi tipo de skate preferido). Siempre de backside, porque de frontside me cuesta la vida, al revés que en surf, donde no tengo preferencia.

Diez Cuentos

Cuentos. Por alguna razón, en España nunca han gozado de la popularidad de la novela. Y eso que nuestro idioma ha proporcionado algunos de los mejores cuentistas de la historia. Y a pesar de que escribir cuentos es muy, muy difícil. Terriblemente difícil. Mucho más, si se quiere hacer bien, que una novela.