Bass Culture: When Reggae Was King

“Exhaustivo” es la primera palabra que acude a la mente para describir Bass Culture: When Reggae Was King, de Lloyd Bradley. Aun así, y pese a que pueda parecer absurdo, el término no agota las posibilidades de definición de la obra.

En realidad, y pese a su subtítulo, el libro de Bradley no trata exclusivamente de reggae, sino, en términos mucho más ambiciosos, es una historia de la música popular jamaicana desde la segunda mitad del siglo XX, es decir, desde el surgimiento de sus primeros estilos no estrictamente tropicales: el Jamaican Boogie y su evolución natural, el ska, nacidos del intento local de imitar el rythm’n’blues que escuchaban al sintonizar las radios estadounidenses de la vecina Florida.

Bradley narra cómo aquellos inicios, netamente jazzísticos (la inmensa mayoría de los músicos implicados procedían del ámbito del be-bop y el hard-bop) dependieron de los tres grandes estudios de grabación que competían entre sí por el favor del público en los Sound Systems que alegraban las noches de los fines de semana: el de Duke Reid, que daría lugar al sello Treasure Isle; el de Clement “Coxsone” Dodd, que daría lugar al mítico Studio One, y el de Prince Buster, que impulsaría no solo a los artistas más desfavorecidos, sino que haría las veces de educación política (revolucionaria) a toda una generación.

Bradley explica cómo la mayoría de músicos que grababan en la inmensa mayoría de temas pertenecían a una de dos grandes bandas (que compartían e intercambiaban miembros en función de sus necesidades económicas): La de Clue J & His Blues Busters, que grababa para Coxsonne Dodd, y la Duke Reid Band. Y de vez en cuando algunos quedaban para tocar junto a miembros de la orquesta de calypso de Byron Lee & the Dragonnaires (que se dedicaba al circuito de hoteles de lujo). De la mezcla entre las tres bandas nacería la más famosa banda de ska de todos los tiempos, The Skatalites.

Pero a lo largo del libro, si algo queda claro, es la tremenda velocidad a la que cambiaba todo. El 6 de agosto de 1962 Jamaica se independizaba de la metrópoli británica, y al tiempo que cambiaba la política, comenzaban a acelerarse cambios internos que darían lugar a una cultura del gánster (el rude boy) que cristalizaría, hacia 1964, en un nuevo estilo de música más pausado y romántico, el rocksteady.

El libro de Bradley gana enteros cuando explica cómo la historia contemporánea de Jamaica ha moldeado su exportación cultural y musical, y cómo poco a poco se va creando una identidad revolucionaria que acabará articulándose en el movimiento rastafari, que aprovechará el ritmo sucesor del rocksteady, el reggae, para lanzar su mensaje panafricanista a todo el mundo.

El libro pasa de puntillas por el fenómeno del dancehall (da la sensación de que lo juzga vergonzoso, aunque no llegue a confesarlo abiertamente) y deja abierto el final de una música a la que, muy probablemente, solo le queda la fusión con otros géneros como salida viable.

Resumiendo: el libro definitivo sobre la cultura popular jamaicana.

NombreBass Culture: When Reggae Was King // Bass Culture: La historia del reggae

Autor: Lloyd Bradley

Páginas: 785

Editorial (inglés): Penguin Books Ltd. // (español): Antonio Machado

Disponible en Ebook: sí (inglés y castellano)

Publicado por

taodelsurfing

Traductor. Escritor. Surfista cuando puedo. Loco por el cine, la ciencia ficción, las ballenas, las tablas setenteras, el Rock'n'Roll y el curry (no por ese orden).

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