Segundo inicio

No sé si alguien leerá esta entrada. Francamente, no me importa. He aquí el cambio más importante que va a haber en mi escritura. Tal vez, también, el cambio más espiritual.

Se acabó escribir para vosotros.

No es que no quiera que me leáis. Pero tampoco es que lo espere. Si alguien lo lee, bien. Si le sirve de algo o le entretiene, bien. Pero desde ahora, y de este modo más discreto, sin hacer mucho ruido, sin llamar la atención, este blog se convierte en algo mucho más personal y (espero) literario.

Es un momento de cambios.

Si en mis anteriores posts ya contaba cómo poco a poco me iba posicionando contra la cultura del espectáculo, contra Instagram y las Redes Sociales, he de añadir lo siguiente: he profundizado en ello.

Lo opuesto a la simulación en que han convertido a la realidad es la presencia plena, el ritual, el zanshin.

Tal vez por ello he profundizado en mi práctica de yoga, pero sobre todo en mi recuperación de la meditación zen y, de paso, en mis conocimientos de budismo.

Todo ello me ha llevado a procurar algunos cambios en mi vida que iré contando conforme vayan cristalizando. ¿O tal vez no?

Tal vez solo lo haga para explicar que hay un camino fuera de este infierno de odio y resentimiento que son las Redes Sociales; de este universo de vigilancia tecnológica y neofascismo aceleracionista, de amenazas de IA y estupidez sin límites.

Es vivir en analógico otra vez.

Es vivir plenamente presente en lo físico. Saborear cada bocado. Disfrutar de cada bocanada de aire. Lavar los platos pensando en lavar los platos. Planchar un polo pensando en planchar el polo. Plantar semillas en macetas y cuidar de ellas.

Es escribir pensando en escribir, y no en que se vaya a leer.

Todo esto, en realidad, es plantar semillas. Semillas de un futuro, como mínimo, menos angustioso a la (diminuta) escala personal que podemos permitirnos.

Y es un punto a favor que pueda escribir esto tras tres meses de ola de calor ininterrumpida, cuando el futuro parece algo lejano e inalcanzable. Porque lo fácil sería llevarme por ataques de ira como el que he tenido esta mañana.

Pero no. Me niego.

Pues eso, que he vuelto.

Publicado por

Avatar de Desconocido

taodelsurfing

Traductor. Escritor. Surfista cuando puedo. Loco por la literatura, el cine y el jazz.

Deja un comentario